Libros VS DVD

ImagenLibros contra DVD he aquí el dilema, podría decir cualquier filósofo que presenciara el fenómeno que acontece actualmente en la mayoría de los hogares cubanos.

¿Qué hacen niños, adolescentes y jóvenes para emplear su tiempo libre, recurren a la sana lectura o consumen productos de esos que viajan de memorias flash a memoria flash?

Un sabio sentenció que la sabiduría de los pueblos se mide por el polvo que poseen los libros de sus bibliotecas y estoy segura que si continúa la tendencia a dejar de lado la lectura, más que poseer polvo, estos libros podrían desaparecer.

Fomentar el hábito por la lectura es una obligación que debe comenzar desde las más tempranas edades, apenas el pequeño aprende a deletrear y a interpretar las líneas. Eso asegura que más tarde recurra a los textos no solo por el compromiso de hacer una tarea sino por la necesidad de nutrirse de conocimientos, de disfrutar de la propia historia.

Conozco jóvenes que jamás han leído un libro completo, ni siquiera el más pequeño de ellos pero se regodean expresando “yo si soy un bárbaro jugando start craf” o cualquier otro video juego de computadoras de esos que tanto abundan.

No denigro estas alternativas de recreación pero si estoy segura que jamás un audiovisual de los de moda, con marca made in México o Estados Unidos podrán  desarrollar la imaginación y la cultura general integral de nuestros hijos o la suya propia, como una buena lectura.

Aunque muchas personas aseguren que se trata de la modernidad y que no podemos alienarnos de la revolución electrónica o cibernética, ningún  aparato tecnológico puede, ni debe suplir, el papel orientador de la familia. A la hora de instruir y motivar por la lectura no importa si es el padre, la madre, el hermano u otro pariente, lo primordial es con cumplir con este propósito.

No existe tal pelea entre Libros y DVD, la elección de uno de ellos es individual, la verdadera disyuntiva radica en la eterna batalla de la sabiduría contra la ignorancia.

Anuncios